El caballo Molleja y el sabio de la montaña

Había una vez caballo que se llamaba Molleja. Vivía en una granja con él mismo. Bajo su terreno había una falla, pero Molleja no sabía. Un día, la superficie terrestre comenzó a moverse como si fuera el fin del mundo. Molleja, notable desconocedor de terremotos, huyó de su granja. Se hospedó en un hotel lejano por algunas semanas, hasta que creyó prudente regresar. Cuando regresó, se encontró con que su granja ya no existía. En su lugar, había una montaña. Por curiosidad y por no tener más que hacer con su vida, Molleja subió la montaña. Llegó a la cima dos días después. Ahí en la cima, se encontró a un viejito. El viejito se llamaba Almágano, el sabio. Molleja preguntó dónde estaba su casa, y Almágano, el sabio, respondió que bajo la montaña. Se disculpó por el incidente tectónico y le ofreció trabajo a Molleja. Molleja aceptó. Así fue como ambos montaron una televisora. Gracias a la posición privilegiada de la antena, la señal llegaba nítida a toda la región. Algunos años más tarde, la montaña resultó ser un volcán e hizo erupción, obstaculizando el tráfico aéreo de la zona por varias semanas. Con la erupción, además, Molleja y y Almágano, el sabio, salieron volando y aterrizaron a los pies del volcán. Ambos, emprendedores como eran, y a pesar de la lava, la emprendieron a golpes contra el volcán por destruir su televisora. Molleja y Almágano, el sabio, deshicieron el volcán a golpes hasta convertirlo en una pequeña cueva, de la que hicieron su nuevo hogar. Con el tiempo, Molleja descubrió que Almágano, el sabio, no sabía leer ni escribir, y Molleja decidió convertirse en su profesor. Con mucho esfuerzo, Molleja reconstruyó su granja y esta vez fue él quien le ofreció trabajo a Almágano, el sabio, como ayudante. Éste aceptó. Con la nueva granja floreciendo, se volcaron a nuevos nichos de mercado, y con técnicas innovadoras se establecieron como respetables criadores de zancudos en la región. Y vivieron felices hasta que murieron. Fin. Este cuento fue patrocinado por sismómetros La Vaquita. molleja-2 molleja-3

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