No homo

¡Tu pelo! ¿Y por qué estás cubierto de arena? Porque estaba con Teo… ¡¿Y?! Solo conversamos. Hasta que me rozó el brazo por accidenta y me dijo “¡No homo!”. Oh. Eso no suena bien. Sí, pero entré en pánico y le dije “no homo” también. Eso lo tranquilizó y comenzó a revolcarme en la arena como si fuera lucha libre, para ver quién de los dos era el más fuerte. Ah, una lucha de poder entre machos. ¿Quién ganó? ¿Escuchaste que me revolcó en la arena? ¡Yo!

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