Sacá otro papelito. Nada de arruinar la sorpresa esta vez. Uuuuhhh…miren quién resultó ser mi nuevo amigo secreto navideño. ¿Quién? No puedo decirte. Podría averiguarlo por accidente si se te cae el papelito. No. O puedo darte una lista de cosas que quiero…¡Soy yo, zoquete! ¡Así tampoco es el juego! El juego es darnos regalos. ¿Qué regalo me gustaría más, una cena romántica conmigo o una taza con mi cara?